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Deshollinados / Combustión

Residuos generados por la Combustión


Los hollines: Ricos en carbono y fácilmente inflamables. Estos residuos NO quemados, transportados por el humo, se acumulan en las superficies de intercambio y en la chimenea.


Los alquitranes y vitrificados: Estos residuos combustibles y obstructores, originan con frecuencia incendios en las chimeneas. Se crean por la combustión de productos sólidos (leña, carbón), pero también del gasóleo cuando el quemador de la caldera se des-regula.


Los sulfatos (anhídridos sulfurosos): Estos residuos no combustibles, generados principalmente por los gasóleos (domésticos, pesados, etc.), se depositan en placas sobre las paredes del intercambiador, reducen el intercambio calórico, y se transforman en ácido sulfúrico, muy corrosivo en presencia de humedad.


Un fuego con poco oxigeno y/o con leña húmeda genera más humo que contiene partículas con más cantidad de sólidos parcialmente quemados que, junto con el vapor de agua contenido, formarán los tan temidos depósitos de creosota/alquitrán, mucho más inflamables que el propio hollín y que hacen prácticamente imposible su total limpieza con los medios habituales. Estos sólidos se acumulan rápidamente en su chimenea, que necesitará ser limpiada más frecuentemente.


Los gases de las Chimeneas


El monoxido de carbono: El Monóxido de carbono, es un gas venenoso y muy peligroso, mas aún si tenemos en cuenta que no se puede ver ni oler, por lo que el envenenamiento por monóxido de carbono llega a darse cuando una cantidad importante de este gas en un momento determinado, o por cantidades reducidas durante varios días.


El monóxido de carbono se produce al quemarse sustancias combustibles como otros gases, maderas, carbón, keroseno, petróleo, tabaco, etc...


Síntomas:


El envenenamiento por monóxido de carbono causa dolores de cabeza, mareos, cansancio, o malestares estomacales. Los efectos sobre la salud, dependerán de factores como la concentración de Monóxido de Carbono (Co), la duración a la exposición y el estado de salud de la persona expuesta.


Si usted o su familia tiene alguno o varios de estos síntomas en su casa y se alivian al dejarla, volviendo a tenerlos al encontrarse nuevamente en ella, podría deberse a envenenamiento por monóxido de carbono.


Eliminar los gases:


El monóxido de carbono debe ser eliminado de su casa su hogar, su chimenea debe enviar este gas fuera de su casa. A veces sucede que las chimeneas no funcionan bien y los gases en combustión se meten a su casa. Cuando su chimenea está encendida el calor y un buen tiro debería ser suficiente para ello.


Acciones en caso de detectar gases:


Abra ventanas y puertas.

Si la es posible, apague la chimenea para evitar que siga generando gases.

Contacte con persona cualificado en reparación de chimeneas para que detecte y repare la anomalía.


Si humea constantemente: Lo más probable es que el tiro este cerrado, la causa pueden ser diversas, como animales, nidos de abejas, ardilla etc.. o bien la acumulación excesiva de suciedad y hollín. Realice un deshollinado y limpieza correctas.


Si humea esporádicamente: Pregúntese lo que se expone y siga las instrucciones para la solución:


  • ¿Sale humo solo con viento exterior fuerte?


    Esto podía ser debido a una corriente descendente creada por el viento. Hay casquillos de chimenea diseñados para desviar el viento y que hace que el viento sirva de aspirador de humos para la chimenea.

  • ¿Esta el paso de aire abierto totalmente?


    Si la toma de aire no abre y cierra totalmente, haga que un profesional se lo repare o cambie e incluso la ponga en la parte superior donde es más eficaz.

  • ¿Cuando se limpió y examinó por última vez?


    Se debe limpiar su chimenea todos los años (mejor en la primavera en el hemisferio norte). Esto mantendrá la a raya la acumulación de hollín y un mejor tiro, reducirá olores en el verano y eliminará el potencial peligro de incendios de la chimenea.

  • ¿Se han agregado estructuras nuevas que pudieran obstruirla?


    Si ha añadido alguna construcción que pueda obstruir parcialmente las salidas de humos, como edificios exteriores nuevos, terrazas, azoteas. Normalmente se solucionará dando un poco más de longitud o ensanchando el tubo. También puede poner un ventilador extractor.

  • ¿Se han desarrollado plantas por el paso del tiempo?


    El crecimiento de árboles, arbustos y hierbas por el paso del tiempo puede obstruir las salidas de aire. Recorte o elimine esas plantas.

  • ¿Se han realizado cambios estructurales en el hogar?


    Si ha realizado algunas renovaciones importantes a su hogar especialmente aislamientos que eviten el flujo de aire. Recurra a extractores eléctricos o a la apertura de alguna ventana, hueco o similar que permita el adecuado flujo de aire.

  • ¿Sale humo solo con viento exterior fuerte?


    Esto podía ser debido a una corriente descendente creada por el viento. Hay casquillos de chimenea diseñados para desviar el viento y que hace que el viento sirva de aspirador de humos para la chimenea.

  • ¿La chimenea humea solamente recién encendido el fuego?


    La causa más usual es el tiempo frío, o también las ventanas abiertas, corrientes, etc. Cierre alguna de las puertas o ventanas abiertas para que el flujo de aire sea menor hasta que se caliente lo suficiente para que actúe el tiro.